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Para los discapacitados, sea de tipo físico o psíquico, se contemplan ayudas públicas y
una serie de servicios específicos para
facilitar su convivencia dentro de la
sociedad. También, existen ayudas o
subsidios hacia los padres de hijos con
discapacidades.
Ante todo, deben tener el grado de discapacidad que la
autoridad pública correspondiente haya establecido. Está
categorizado del grado 1 que es el más grave al 6. Se les entrega
una libreta de discapacitado (shogaisha techo) para que puedan
tramitar las diversas ayudas públicas. Según el tipo de
discapacidad existen 3 tipos de libretas:
1- Libreta de Incapacidad Física (shintai shogaisha techo): Se
les entrega a aquellos discapacitados por problemas de vista, de
oído, de habla, respiratorios, del corazón y de los riñones,
intestinales, etc. Los médicos que están a cargo del tratamiento
son los que definen el grado de discapacidad (del 1 al 6).
2- Libreta de Incapacidad Mental (ryoiku techo): En base a los
problemas psico-mentales que puede tener una persona, se les
emite esta libreta (del grado 1 al 4). Debe ser emitido por el
médicos o el psiquiatra del Centro de Menores o del Centro
para el Bienestar de Discapacitados Mentales.
3- Libreta de Salud y Bienestar para Discapacitados Mentales
(seishin shogaisha hoken fukushi techo): A aquellas personas
que tienen dificultades en la inserción social, se les otorga una
serie de apoyos para facilitar su vida social y la participación en
las actividades sociales (va del grado 1 al 3). Es jurisdicción de
los Centros Municipales de Salud (hokensho).
En base a esta categorización, tanto el Estado como las
prefecturas y municipios brindan una serie de ayudas públicas.
Hay algunos subsidios que son propias de cada municipio e
incluso aunque se tratare de pagos similares varían los montos.
a) Asignación especial por discapacidad: Es una paga para los
discapacitados físicos y mentales del grado 1 y 2, mayor de 20
años de edad, por 26.860 yenes por mes, aunque está supeditado
a los ingresos del discapacitado como el de la familia.
b) Asignación por discapacidad mental de gravedad (judo
shinshin shogaisha teate): Para aquellos discapacitados
mentales de extrema gravedad (a veces puede superponer la
discapacidad física) que requieren de tratamientos y atenciones
permanentes se les paga 60.000 yenes por mes (caso de Tokyo).
c) Asignación por discapacidad mental (shinshin shogaisha
fukushi teate): Para los discapacitados mentales del grado 1 al 3
y para los discapacitados físicos del grado 1 al 2 que tengan más
de 20 años de edad se les paga la suma de 15.500 yenes, aunque
está supeditado al nivel de ingresos.
d) Asignación para los padres de hijos discapacitados
(tokubetsu jido fuyo teate): Para aliviar la carga económica que
implica tratar y cuidar a un hijo discapacitado (física o mental),
el Estado contempla un pago de 51.550 yenes para los más
graves y de 34.330 yenes para los menos graves. En el caso de
la Prefectura de Tokyo, se ofrece un complemento para los más
graves (1 al 3 con incapacidad psíquica, y 1 al 2 con
incapacidad física) por 15.500 yenes (jido ikusei teate).
Si el menor discapacitado no necesita ingresar a un centro de
discapacitados y puede llevar una vida más o menos normal en
su propio domicilio junto a sus padres, se contempla una paga
(shogaiji fukushi teate) de 14.610 yenes, siempre y cuando no
esté cobrando ninguna pensión o jubilación pública.
e) Subsidios por atención médica (iryohi josei): Para aliviar
los costos médicos de los discapacitados más graves se alivia la
carga de los gastos médicos. En vez de pagar el 30 % como
sucede habitualmente cuando una persona
ordinaria sin ningún tipo de discapacidad se
hace atender en un hospital, a los
discapacitados se les reduce esa carga y en
algunos casos, principalmente a los que
tienen el grado 1, se los exime de toda paga,
o sea que el Estado se hace cargo totalmente de los gastos (hay
tratamientos o medicamentos que deben ser pagados por el
paciente).
f) Escuelas para discapacitados: Si se trata de recién nacidos
con algún grado de discapacidad, los municipios disponen de
programas de rehabilitación o de chequeos periódicos en
establecimientos especializados para controlar o verificar
durante el período de la crianza el grado real de discapacidad.
En base a los diagnósticos realizados se destinan a escuelas
específicas para, por ejemplo, ciegos, sordos, mudos, etc. Hay
escuelas tipo internado o programas educativos especiales a
domicilio para aquellos que no pueden concurrir a los
establecimientos asignados.
g) Ayudas para promover la inserción laboral
de los discapacitados: Para cada tipo de
discapacitados existen escuelas de capacitación
técnica que permiten fomentar un espacio laboral
dentro de la sociedad. A pesar de que por ley se estipula un cupo
determinado de contratación de discapacitados en la
administración pública y en las empresas de envergadura,
lamentablemente, casi no se cumple. De todos modos, por
ejemplo, es usual que personas con incapacidad en la vista
estudien digitopucuntura, acupuntura, etc, para dedicarse como
masajista profesional en los diversos establecimientos termales
que hay en el país. Los cursos son variados y a lo sumo duran
dos años de estudio. También existen colegios técnicos (shinshin
shogaisha shokuno kaihatsu center) para aprender el manejo de
maquinarias y equipos simples (máquinas de coser, tornos,
computadoras, contabilidad, etc), cuyos cursos son gratuitos y
además cobran una asignación tipo beca de capacitación (kunren
teate). A las empresas que contratan discapacitados se les paga
subsidios de compensación o por capacitación complementaria.
De hecho, en muchos lugares del país hay fábricas o centros de
producción que buena parte del personal lo componen
discapacitados y se han trasnformado en empresas modelos.
h) Subsidio para la obtención de la licencia de conducir: Para
aquellos discapacitados físicos que intentan obtener la licencia de
conducir, los municipios suelen pagar parte - hasta un máximo de
dos tercera parte - de los costos del colegio para manejo (jidosha
kyoshujo). Los postulantes no pueden tener un grado de
discapacidad 3 o mayor, o aunque tuviere el 4
que no esté impedido en conducir normalmente
un vehículo. Este subsidio está supeditado al
nivel de ingresos del discapacitado.
Paralelamente, a los conductores discapacitados se les ofrece un
subsidio complementario para cubrir parte de los gastos de
acondicionamiento del vehículo que permitan adaptarlo a su uso.
En el caso de Tokyo, dependiendo del grado de incapacidad y de
los ingresos, contempla una paga máxima de hasta 133.900 yenes
por cada vehículo.
i) Reducción o eximición en los pagos de los servicios
públicos: Los discapacitados de cierta gravedad y el familiar
acompañante pueden estacionar su vehículo, en forma libre y
gratuita, en plazas y playas. También pueden obtener
reducciones o exenciones totales en los pagos por emisión de
señales de la NHK, en las facturaciones de agua corriente y
desague, en la tarifa de correo, etc.
j) Otros servicios sociales: Además de los beneficios dados por
las prefecturas y municipios, también hay una serie de ayudas de
las distintas asociaciones para la provisión gratuita
de perros para ciegos, la prestación de sillas de
rueda, el despacho de dactilológos (traductores que
hablan con señales), etc. Desde luego, existen
centros culturales en donde se organizan diversos
cursos y actividades para el ocio y la recreación de
los discapacitados, como así también, centros deportivos para
que puedan practicar deportes adaptados.
k) Sistema de préstamos prefenciales: Para los discapacitados
y sus familias existen una gama de préstamos para facilitar el
reacondicionamiento de la casa, del vehículo, para promover la capacitación académica y técnica, para la compra de
equipamientos especiales, etc. La tasa de interés depende del
grado de incapacidad y de los recursos de la familia, pero
generalmente, es del 3 % anual. El monto de los préstamos
depende de cada plan o destino, aunque el tiempo para cancelarlo
está establecido en base al valor y a la capacidad económica.
Servicio de Administración de Bienes para Personas de Edad Avanzada y con Demencia Senil:
Cada tanto salen en los medios de prensa
noticias sobre estafas o engaños a personas de
edad avanzada o con demencia senil (problemas
en sus facultades mentales) provocados por
algún miembro de la familia o de quien está a cargo del cuidado.
A veces retiran sin autorización los depósitos bancarios, venden
las acciones, los bonos o las propiedades, confeccionan poderes
para deshacerse de bienes o administrar negocios, etc. Para evitar
este tipo de hechos delictivos, los municipios contemplan
servicios de ayuda en la administración y resguardo de bienes
(zaisan hozen-kanri service), haciéndose cargo del custodio de
la libreta bancaria, de los bonos y acciones, del sello personal
(inkan) y demás documentos que acreditan la propiedad de
bienes. El municipio lo guarda en la caja fuerte de un banco
local. También puede verificar los retiros o pagos realizados cada
mes para ver si ha habido alguna anormalidad en los fondos. Este pues su
costo varía de 5.000 a 10.000 yenes al año, y permite ofrecer
seguridad y tranquilidad para los discapacitados como a los de
edad avanzada.
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