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Salvo los que están internados por un tratamiento complejo de cáncer u otras enfermedades o lesiones que requieren la atención médica total, si se trata de enfermedades o lesiones que pueden ser atendidas en el domicilio, aún tratándose de personas mayores de edad, los hospitales, principalmente de las grandes ciudades donde están repletas de pacientes y muchos en lista de espera para tratamientos específicos, suelen "despedir" a sus pacientes y darlos de alta.
Para aminorar la carga de los gastos médicos del Estado, el Ministerio de Trabajo, Salud y Bienestar Social, al parecer, ha remitido una serie de recomendaciones para evitar las internaciones prolongadas y promover el regreso y la atención y cuidado en el domicilio del paciente, principalmente de los mayores de edad (ancianos). La razón es porque si las internaciones se hacen muy prolongadas el hospital comienza a perder puntaje y su facturación al seguro de salud que es administrado por el Estado baja, máxime si son pacientes de 75 años de edad y la permanencia supera los 90 días. En pacientes normales pasa lo mismo si supera las dos semanas de internación, salvo excepciones.
A este efecto, algunas familias optan por buscar hospitales del interior del país donde pueden existir vacantes y cierta capacidad de atención las 24 horas. Al parecer, algunos hospitales se están transformando en geriátricos con cuidado "integral", pero con enormes limitaciones de personal y equipamiento, pues no dejan de ser un centro médico general.
A pesar de que las companías de seguro privado, como Alico, American Family, American Direct, etc, la mayoría extranjeras, ofrecen pólizas de compensación para internaciones (sea para cáncer o enfermedades y lesiones en general) y una gama de coberturas complementarias, la verdad es que cuando se trata de situaciones en donde el paciente requiere una prolongada internación, para las familias la búsqueda de un hospital que lo reciba y lo atienda es toda una odisea casi inevitable, principalmente en las grandes ciudades.
Musashi Nº 50 Año 2005, septiembre-diciembre
(c) J.Alberto Matsumoto-IDEA NETWORK
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