La población total de Japón es de 127 millones de los cuales 25 millones, casi el 20%, ya tienen más de 65 años y están en edad de cobrar la jubilación. Las expectativas de vida de los japoneses es la más alta del mundo, 78.56 los hombres y 85.52 las mujeres. No solamente es consecuencia de la calidad de vida sino también de un sistema de seguridad social aceptable que ofrece coberturas públicas que llevan a estas cifras.
Si tomamos como base las unidades familiares son casi 18 millones en las que viven personas mayores de 65 años, de las cuales 3.7 millones viven solos, 5.3 millones viven en pareja pero sin la presencia de sus hijos, y 8.9 millones en compañía de algún miembro familiar más joven.
De esta población de edad avanzada se estima que casi el 3.5 % vive en algún geriátrico con asistencia diversa y un 6%, aunque viva en su domicilio, está recibiendo alguna asistencia médica o de cuidado domiciliario (kaigo).
Si observamos las estadísticas de los asociados al sistema médico (seguro de salud) se puede consignar que casi 126.8 millones están en algún seguro, sea el de los autónomos, el de las empresas, para el de los funcionarios públicos, etc. O sea que casi toda la población está protegida, más allá de que en estos últimos años hubo casos de morosos y esa situación de morosidad está aumentando en los autónomos (kokumin kenko hoken) con bajos ingresos, incluyendo los extranjeros (éstos más por falta de información, conciencia y dejadez).
Y si vemos a los asegurados o afiliados a la jubilación, un poco más de 70 millones están aportando, de los cuales el 47%, unos 34 millones, lo hace a la jubilación nacional (kokumin nenkin) y el resto al seguro social (shakai hoken) donde el titular (asalariado) está asumiendo indirectamente el aporte a la jubilación nacional de su cónyuge en situación de dependiente (que no tiene ingresos o si lo tiene no supera los 1.300.000 yenes al año). Desde luego que puede haber un porcentaje mínimo de excluídos que no son ni van a ser beneficiarios de la jubilación pero es ínfimo, al menos por ahora, pues también se han registrados morosos -más del 35%- en los autónomos que aportan a la jubilación nacional.
Viendo los datos del 2004 unos 23 millones están cobrando la jubilación del seguro social por lo que además del básico (kiso nenkin) están cobrando la parte proporcional a sus ingresos (kosei nenkin) y esa suma promedio es de 1.700 a 2.100 dólares. Los que en su vida activa tuvieron un ingreso más elevado es obvio que cobren sumas que superan los 3.000 dólares por mes. También se puede ver que unos 5.4 millones están cobrando la jubilación nacional que con 40 años de aporte es actualmente unos 7.500 dólares anual. Todas estas pagas implica para el Estado japonés una erogación de casi 400.000 millones de dólares al año y en tendencia ascendente. Si incluímos además los gastos del Estado en las asignaciones de desempleo (koio kyufu) y las ayudas de subsistencia (seikatsu hogo) la suma se eleva a casi el 17.5% del PBI (Se calcula que para el 2025 esta erogación ocupe el 22% del PBI). De todos modos, países como Suecia, Alemania y Francia ya están gastando más del 28% de Producto Interno en seguridad social por lo que se está transformando en una carga que requiere ser revisado.
Muchos latinos que viven en Japón se quejan de que los aportes en seguridad social son altos y que cumplir con esas obligaciones sociales (también patronales porque el empleador debe asumir la mitad de la prima) merma el salario de bolsillo, pero si vemos la experiencia de otros países no es tan elevada: Japón es de casi el 24%, Francia y Alemania del 42%, Suecia del 35.5%, y los Estados Unidos del 15.3%. Claro que en estas comparaciones hay que ver también las deducciones por impuesto a la renta, las asignaciones y servicios que el sistema ofrece, etc. De todos modos, el valor básico de una jubilación en estos países no varía tanto, pues están en el orden de los 5.500 dólares a 7.000 dólares anual.
Los que están aportando puede acceder a la web de la Dirección de Seguro Social (shakai hoken-cho) y verificar los aportes realizados y simular en base a la edad actual el valor de la jubilación que podrían cobrar a los 65 años de edad. Por el momento la simulación es para mayores de 50 años de edad pero paulatinamente se va a acondicionar el sistema para que cualquier activo pueda verificar y simular el valor de la futura jubilación.
http://www.sia.go.jp/sodan/nenkin/simulate/index.htm
Nota: Los 400.000 millones que Japón destina para pagar a sus jubilados es el equivalente al 70% del PBI de Brasil y casi 6 veces el PBI de Perú. Ni más ni menos. El PBI de Japón es de 4.5 billones de dólares, casi 7 veces más que el PBI de Brasil o de México. Todos los datos son del 2005.
MUSASHI Nº 54 -Enero/Abril de 2007
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