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Los atentados terroristas en pleno centro de Londres en el 2005 y la corriente anti-islamismo por la guerra contra Irak y previamente la de Afganistán han creado un clima muy enrarecido para la convivencia con los inmigrantes de origen musulmán en la mayoría de los países europeos, incluyendo el Reino Unido, que durante los últimos tres decenios ha recibido una corriente migratoria importante de esos países.
Sin embargo, hoy, dado que la mayoría de estos inmigrantes ya poseen la nacionalidad británica por más que regulen el ingreso y la permanencia de los extranjeros no tiene mucho sentido las medidas de restricción y control que han tomado para evitar el ingreso de terroristas, pues en el atentado de Londres como en el de Madrid, los autores o cómplices del hecho son muchas veces extranjeros naturalizados.
A este efecto, el gobierno de la administración Blair ha introducido algunas variantes en el trámite de naturalización para que los extranjeros juren fidelidad a la Reina como el respeto y cumplimiento a las leyes de la corona, haciendo también obligatorio un cursillo de concientización ciudadana para que aprendan las pautas sociales, las costumbres y tradiciones inglesa. Si bien el Reino Unido posee particularidades culturales e históricas muy fuerte de los galeses, de los escoceses y de los ingleses propiamente dicho, consideran que los extranjeros, con sus particularidades culturales y religiosas, también deben conocer y respetar las tradiciones existentes para sentirse miembro de la sociedad inglesa y configurar su propia identidad heredada por sus padres por más que se hayan naturalizado.
De todos modos, no es tarea fácil que los inmigrantes que provienen de una base cultural y religiosa muy diferente a la occidental diseñen pautas y costumbres que armonicen adecuada y positivamente, y en poco tiempo, en una sociedad bastante conservadora como lo es la británica.
Un dato es que a partir del 2004, en el Reino Unido está aumentando el porcentaje de rechazados de las solicitudes de naturalización por parte de las autoridades por considerar que el extranjero solicitante no posee las cualidades ni la actitud flexible de adoptar las costumbres inglesa.
Algo parecido está ocurriendo en un país que ha recibido corrientes importante de inmigrantes y refugiados como es Australia, pues de una población de 20 millones el 7% del total son ciudadanos de origen asiático y el 2% de origen musulmán principalmente oriundo de los países de Medio Oriente.
MUSASHI Nº 51 Año 2006, Enero-Abril.
(c) J. Alberto Matsumoto-IDEA NETWORK
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