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En la III Reunión de Cancilleres de la Comunidad Sudamericana de Naciones celebrada en noviembre de 2006 se acordó que entre la Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela se elimine la exigencia de visas de turistas, facilitando así el movimiento de turistas entre los países mencionados por un período de 90 días, prorrogables de acuerdo a las disposiciones internas de cada país.
Dentro de este contexto los turistas podrán apreciar las diversidades culturales e históricas que presenta la región y disfrutar de los atractivos que cada país ofrece. Sin embargo, también, a pesar de la existencia de los programas de regularización de los indocumentados, es preocupante el aumento de los migrantes fronterizos que con el afán de mejorar sus posibilidades laborales cruzan la frontera y permanecen más allá del tiempo estipulado en el visado temporal o de turista. Muchos países de la región son expulsores y a la vez receptores de miles de inmigrantes de la región por lo que además de facilitar el paso fronterizo de los posibles "turistas" se hace necesario instrumentar mecanismos idóneos y prácticos de visados de trabajo para que no terminen en el mercado informal y sean explotados de manera indebida y desprotegidos contra los siniestros laborales.
Aunque hay que renocer que muchos de estos países tienen una preocupante proporción de trabajo en negro y muchos de sus trabajadores están en una situación endeble y precaria, tanto por el tipo de contratación como por el medio en donde prestan sus servicios.
MUSASHI Nº 53 -Setiembre/Diciembre de 2006
(c) J.Alberto Matsumoto-IDEA NETWORK
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