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El gobierno de Japón, a través de una reforma aprobada en el Parlamento, va a implementar nuevas reformas a la Ley de Control de Migraciones y de Reconocimiento de Refugiados (Shutsunyukan Nanmin Nintei-ho), con el fin de hacer más severa las sanciones hacia los extranjeros de permanencia ilegal, aunque por otra parte va a facilitar a aquellos que se presenten voluntariamente para solicitar la salida del país.
Por un lado, el valor de la multa máxima estipulada por permanencia ilegal ha sido elevada de 300.000 yenes a 3.000.000 de yenes, y a aquellos extranjeros que tienen un antecedente de deportación anterior se les impone 10 años el tiempo de no ingreso al Japón (hasta ahora esta restricción era de 5 años).
Sin embargo, aquellos extranjeros en situación irregular - sin visado - que no presenten ninguna otra cuestión policial o penal (sospechas por otros delitos, como robo, lesiones, etc.) y que se presentan voluntariamente a la Oficina de Migraciones podrán ser deportados de manera simplificada bajo un nuevo sistema - denominado "shukkoku meirei seido" - sin que las autoridades migratorias tengan que realizar todos los engorrosos trámites y averiguaciones que se suelen realizar en estos casos. Si no presentan ninguna acusación penal ni tienen órdenes de búsqueda de la policía pueden salir del país sin grandes dificultades y el período de restricción de reingreso al Japón es de solamente un año.
Aquellos extranjeros que han ingresado con documentación falsificada o "comprada" y con otra identidad pueden quedar fuera de este tratamiento simplificado porque existe la posibilidad de que puedan ser acusados por falsificación de documento público o al menos sometidos a una averiguación más minuciosa en colaboración con el gobierno del país de origen (a través del Consulado acreditado en Tokio) a fin de constatar debidamente la verdadera identidad de esa persona.
M U S A S H I Nº46 - Año 2004, Mayo-Agosto
©J.Alberto Matsumoto-IDEA NETWORK
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