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La desigualdad social y económica es abrumante
Muchos países de América Latina muestran señales muy claras de crecimiento económico con una fuerte reactivación de los sectores ligados al comercio exterior. El crecimiento promedio en el 2006 ha sido de más del 5% y para este año 2007 sería del orden del 4.7%. Países como el Perú y la Argentina han crecido cerca del 8% al 9%, respectivamente; y durante este año 2007 se mantiene, aunque en leve baja, estos índices.
Muchos países registran incrementos en el PBI y en el PBI per cápita. Chile es más elevado de la región y registra ya casi 9.000 dólares, México con 8.100, Brasil con 5.700, Argentina con 5.400; sin embargo, si incluímos las cifras de los países del Caribe esta región es una de las más desiguales del mundo. Con solo ver el coeficiente de GINI se puede apreciar que la gran mayoría de los países latinoamericanos muestran que el 20% de mayores ingresos posee la mitad o más de la renta del país.
Argentina que ha sido siempre un país con una clase media importante y un modelo dentro de la región por su distribución relativamente menos desigual, después de la crisis económica de fines del 2001, la pobreza sobrepasó el 50% y los indigentes llegaron a ocupar casi un 20%. Posteriormente con las diversas medidas económicas y sociales y la recuperación económica logró mejorar todos estos índices pero lo que no pudo corregir es la desigualdad de ingresos dentro de los asalariados.
México, Brasil y la Argentina son países cuyos altos ejecutivos de firmas privadas importantes ganan más de 300.000 dólares al año y eso implica una diferencia de 30 o más veces con un asalariado común. En junio del 2007 un periódico de Buenos Aires señalaba: "El 10% de los habitantes más rico del país cuenta con recursos para vivir que son 30 veces superiores a los que percibe el 10% más pobre". Meses más tarde, en otra nota decía:"Según los datos de la consultora CCR, las ventas de autos de lujo (de más de U$S 30.000) crecieron de 4.860 a 9.360 unidades entre 2005 y 2007. Las ventas de televisores de plasma y LCD, en tanto, subieron de 15.000 a 100.000 unidades. Los permisos de construcción de viviendas de lujo también crecieron, y el valor del metro cuadrado para una vivienda nueva en Puerto Madero - una de las zonas más caras de Buenos Aires - subió de 2.350 a 3.000 dólares". El informe destaca que "500.000 hogares manejan un cuarto de los ingresos del país y en ellos vive un perfil de consumidor fuertemente hedonista, que puede ser un empresario, un profesional independiente exitoso o un gerente de alto rango".
En muchas ciudades de América Latina se observa este fenómeno y Lima tampoco está exenta por el boom minero dado que hay ejecutivos de firmas mineras extranjeras que ganan más de 40.000 dólares mensual (120 mil soles). Sin llegar a estas cifras hay gerentes y personal jerárquico que al mes superan tranquilamente los 15.000 dólares y por ende el consumo de electrodomésticos, aparatos electrónicos, autos de lujo, departamentos de categoría, servicios para el ocio, etc, aumenta en ciertos ámbitos de la economía limeña, cuyo efecto multiplicador es importante pero no suficiente para aliviar ni corregir los índices de pobreza que acosan los alrededores de la ciudad capital.
Según un estudio conjunto de la Merrill Lynch y Capgemini, los ricos que poseen por lo menos más de un millón de dólares en bienes patrimoniales neto, sin incluir su vivienda particular, en el mundo son unos 9.5 millones de personas, de los cuales los super ricos que tienen por lo menos 30 millones de dólares en bienes son 94.970 personas, totalizando estos bienes la suma llega a 37 billones de dólares, casi 20 veces el PBI de Brasil, la potencia más grande América Latina. Señala que en los países emergentes como Rusia, China, Brasil, India y otros, el aumento de ricos o altos ejecutivos con ingresos elevados es patético. En Japón también se ha producido un incremento del 5.1% en el 2006 y por lo tanto son 1.477.000 los considerados ricos. Otro dato a tener en cuenta es que las transacciones inmobiliarias entre los ricos ha sido de unos 682.000 millones de dólares, 3 veces el PBI de la Argentina y casi el equivalente al de México, y las donaciones a las instituciones de beneficencia fueron de 285.000 millones de dólares.
Por otra parte, a la región llegan unos 68.000 millones de dólares en remesas de los inmigrantes latinoamericanos que viven y trabajan en el exterior, una suma que es la décima parte de las compras y ventas de bienes inmuebles de los ricos del mundo pero que supera las inversiones extranjeras directa, y que si bien alivian las necesidades particulares de cientos de miles de familias no necesariamente es una masa de dinero que permita aumentar la productividad y la competitividad económica del país ni generar mucho empleo. A pesar de que se promueven mecanismos de microcréditos con las remesas eso no necesariamente sirve para resolver los problemas estructurales de la pobreza ni de la distribución desigual de estos países, pues sino va acompañado de politicas tributarias más progresivas, eficiencia administrativa de la burocracia y disminución del gasto público ineficiente (incluída la corrupción generalizada), desregulación que permita fomentar nuevas actividades económicas o destrabar las ya existentes, es poco lo que se puede mejorar para el mediano y largo plazo y corregir las desvirtuaciones sociales y económicas de un país.
Notas que pueden servir de referencia:
http://peripecias.com/ciudadania/310FranckePeruRicos.html
http://peripecias.com/ciudadania/GainzaMigracionesAmericaLatina.html
MUSASHI Nº 55 -Mayo/Agosto de 2007
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