No es nada novedoso que las empresas japonesas no paguen la totalidad de las horas extras realizadas por un empleado, pues a cambio de la estabilidad en el empleo, de aguinaldos o premios semestrales que pueden superar el equivalente a dos o tres meses de sueldo, de promesas de ascensos o cambios de destino a puestos más promisorios, etc., casi nunca se transforma en un problema laboral que los medios presten atención. Los mismos empleados - principalmente los fijos y permanentes -, aún sabiendo que es una violación al artículo 37 de la Ley de Normas Laborales, no lo consideran un problema como para denunciar ante la Inspectoría de Trabajo. Sin embargo, en los últimos dos decenios, ha habido juicios de gran importancia, principalmente contra los bancos y firmas de renombre que han sido obligados a pagar fuertes indemnizaciones por infrigir la ley.
Permanentemente las 342 oficinas de la Inspectoría de Trabajo realizan investigaciones para comprobar el nivel de cumplimiento de pago de las empresas sobre las horas extras y nocturnas en días ordinarios y de las horas trabajadas en días no laborales. En este último año y medio se detectaron 613 empresas que estaban incumpliendo los respectivos pagos, totalizando una infracción por 8.100 millones de yenes. A este efecto, la autoridad laboral ordenó la regularización de estos pagos que afectaban a 71.322 trabajadores. Del total mencionado, 174 eran fábricas del sector manufacturero (18.922 trabajadores), 152 firmas del sector comercio minorista (15.654), 55 del sector finanzas y agencias de publicidad (19.795), entre otras. Una empresa mayorista de Osaka evadió el pago por 1.200 millones por las horas extras de los trabajadores.
Hace un par de meses, en la firma automotriz Toyota -división desarrollo tecnológico -, se detectó una importante infracción. Hace dos años atrás, en otra división ya se había detectado una situación similar y se pagó 10 millones de yenes a 83 empleados que no habían cobrado sus asignaciones por sobretiempo durante 6 meses.
|