|
Según un estudio realizado por el Ministerio de Trabajo, Salud y Bienestar Social de Japón, sobre una muestra de 20.000 parejas y jóvenes de ambos sexos, publicado el pasado mes de marzo, da cuenta de que cuando el hombre como la mujer posee un empleo estable las posibilidades de contraer matrimonio son 3 veces mayor que los que trabajan de manera indirecta o precaria o que directamente no tienen empleo.
Los empleados llamados "shain (fijos y permanentes)" el 10.5% se casan antes de los dos años desde que comienzan a trabajar mientras que los que tienen empleo precario es de apenas el 3.3%. Y en las parejas donde el marido, más allá de las largas jornadas de trabajo, presta cierta colaboración en las tareas domésticas, el 22% tienen su segundo hijo.
En el caso de las mujeres, aunque no tengan un empleo estable o no tengan trabajo alguno, si la pareja posee un buen empleo optan por casarse con más rapidez, pero si no existe colaboración del marido decide restringir el número de hijos u opta por no tener ninguno.
A este efecto, el profesor Iwabuchi de la Universidad Kawasaki Iryo Fukushi Daigaku señala y sugiere que la mejor medida para superar la baja natalidad es recrear un mercado laboral más estable y seguro para la población activa y joven, pues ante esa seguridad las parejas deciden tener más de dos hijos.
Paralelamente a estas apreciaciones, ya desde el año 2004, las empresas contratistas o agencias de despacho de personal eventual (hakengaisha) están obligadas al personal que tiene más de 3 años de servicio en una empresa a transformarlo de manera preferencial en personal permanente (shain) de la empresa que estaba siendo despachado.
Por otra parte, la Federación de Sindicatos de Japón-Rengo intenta aumentar la sindicalización de los trabajadores eventuales y temporarios para que puedan mejorar sus condiciones laborales y salariales, pues el salario/hora de éstos es apenas del 60% que el de los trabajadores fijos y permanentes. En el sector servicios y comercio se observa cada vez más la precariedad de los empleos y a pesar de tener un contrato eventual las tareas y las responsabilidades son las mismas que los empleados fijos y no son pocos los casos donde a pesar de ser tratados como personal a tiempo parcial, principalmente en el sector de los supermercados y tiendas de conveniencia, trabajan tanto o más horas que los fijos.
El promedio de sindicalización de los trabajadores es de apenas el 18.7% y en tendencia declinante; mientras que el del personal eventual (hi-seishain) es de solamente el 3.3%, cuando la presencia de éstos en el mercado laboral ya ocupa el 31% y en el caso de las mujeres ya oscila el 52% del total, lo que implica que cerca de 16 millones trabajan de esta manera.
Aunque se esté mejorando el índice de desempleo y se esté activando la actividad económica si se crea mayor precariedad es obvio que el consumo interno también se vea limitado y por ende, antes que pensar en formar familia y tener hijos, cuando se acaben los ahorros los jóvenes y no tan jóvenes que trabajan a tiempo parcial o de manera eventual tendrán que enfrentar una situación social y laboral mucho más compleja y con muy poco margen de maniobrabilidad.
MUSASHI Nº 51 Año 2006, Enero-Abril.
(c) J. Alberto Matsumoto-IDEA NETWORK
|