Son 125 millones, de los cuales 61,3 millones son hombres y 63,9 millones, mujeres. A esta cifra se debe adicionar 1,23 millón de extranjeros. La tasa de natalidad es del 1.38 %, lo que es una cifra bastante alarmante de despoblación a mediano plazo (para mantener la actual población es necesaria una tasa del 2.1%). De todos modos, eso no significa que en lo inmediato se implementen políticas migratorias de apertura para introducir masivamente mano de obra extranjera.
Lo que sí, como la población se hace más longeva (la expectativa de vida del hombre son 77.19 años y de la mujer, 83.82 años), los costos en seguridad social (pago de jubilación y medicina de la tercera edad) van en incremento permanente y buena parte de esas erogaciones deberán ser costeados por la actual población laboral activa. El seguro de asistencia médica especial y domiciliaria (kaigo hoken) como el incremento de los porcentajes que deben asumir los jubilados en sus atenciones médicas son un fiel reflejo de esta situación.
La población se concentra en las grandes ciudades, pero para aminorar los costos de alquiler y transporte se percibe, principalmente en los jubilados y jóvenes con iniciativa propia en sus proyectos empresariales, que muchos están optando por ciudades del interior del país que ofrecen más espacio y suficiente cobertura en las infraestructuras básicas de comunicación, servicios para empresas, recreación y atención médica.
(Boletín MUSASHI Nº 3, Abril 2000)
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