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Según datos del 2001, las exportaciones de Japón al mundo han sido de 403.022 millones de dólares y las importaciones U$S 349.013 millones, lo que a implicado un superávit de U$S 54.009 millones (es un 38.7 % menos que el 2000). Del total de las exportaciones, apenas el 4.4 % corresponden a los países del Centro y Sudamérica con U$S17.840 millones, y en cuanto a las importaciones, el 2.8 % con U$S 9.695 millones. De las exportaciones (FOB) hacia América Latina, el 27.3 % es con Panamá, el 23.1 % con México, el 14 % con Brasil, el 7.8 % con Puerto Rico, el 4.2 % con Venezuela, el 3.5% con Colombia, el 2.8 % con Argentina, etc. Y de las importaciones (CIF) desde dicha región, el 26.2 % corresponden a Brasil, el 25.1 % de Chile, el 20.7 % de México, el 6 % de Puerto Rico, 4.4 % de Perú, el 4.1 % de Argentina, etc.
De todos modos, el destino de las exportaciones japonesas, el 40.3 va la mercado asiático, el 31.7 % al mercado norteamericano (el 1.7 es Canadá), el 16.8 al europeo (16 % lo ocupan los países de la UE), etc. El 72.6% lo ocupan maquinarias y equipamientos en donde el 23.6 son máqunas eléctricas, el 20.9% maquinarias en general y el 14.7% automóbiles. El restante 7.6% son productos químicos y el 5.9 % productos metálicos.
Y en cuanto a las importaciones, el 42.4% proceden de los países asiáticos, el 20.3% de EE.UU y Canadá, el 14.1% de Europa, el 12.9% de Medio Oriente, el 4.9 % de Oceanía, etc. Japón importa maquinarias y equipamientos 31.2%, combustibles y minerales 20.1% (el 11.1% corresponde a crudo), alimentos 12.4 % (3.8 % son pescados y mariscos, 2.4 % carnes, 1.8 % frutas y verduras, y 1.3 % granos), productos químicos 7.3 %, productos textiles 6.8 %, etc.
De las compras que Japón realiza en América Latina, el 37.7 % son productos en general (equipos y maquinarias 12.5%, metales 9.7%, productos químicos 8.3%), materias primas 29.2 % (minerales ferrosos 8.7 %, cobre 9%, soja 1.7 %), alimentos 30.5% (pescados y mariscos 10.1%, carnes 4.5%, café 4.8%, frutas 3.8 %, forraje 2.8%).
Tanto por los factores de incertidumbre mundial y regional de América Latina, y la recesión económica de Japón, el comercio entre ambas partes está declinando desde los últimos años.
(C) JAM-MUSASHI Nº 39, Abril 2003.
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