|
Artículo premiado por el Diario SANKEI-Columna OPINION PLAZA de LECTORES. Publicado el 2 de noviembre de 2004-Concurso Nº 360©Sankei Shimbun.
Hace 15 años, la “enorme escasez de mano de obra” de algunos sectores
manufactureros obligo a una reforma de la Ley de Control de Migraciones para
permitir, en su momento, el ingreso masivo de trabajadores nikkei –
descendientes de japoneses – de los países latinoamericanos.
Sin embargo, a través de los años se pudo demostrar que esta “política
pública” fue solamente una política de conveniencia de los grandes grupos
económicos para realizar los ajustes estructurales del sector industrial. Dado
que la finalización de la “burbuja económica” significó para muchas empresas
líderes la transferencia de sus centros de producción al exterior, la mano de
obra nikkei latina fue un mecanismo de “enganche” para cubrir las espaldas y
los riesgos de esa transferencia. La mejor prueba de este argumento es que,
hoy, casi la mayoría de los trabajadores nikkeis trabajan en establecimientos
pequeños y medianos y en condiciones laborales muy duras. E incluso, casi
todos ofrecen su mano de obra a través de firmas contratistas no autorizadas o
encubiertas bajo la modalidad de servicio a destajo (ukeoi), por lo que la
contratación es indirecta y el empleo precario. LEER MAS (en PDF)
|