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Los jóvenes chinos que podían acceder a los estudios universitarios, al menos hasta hace una década o un poco más, eran los elegidos y sobresalientes en la escuela secundaria y gozaban de una beca completa del gobierno, a cambio de tener que estudiar en las especialidades y cupos señalados por el Estado. Hoy, aunque sigue siendo un país socialista con una economía relativamente planificada pero políticamente controlado por el único Partido Comunista, existen más universidades y facultades y casi el 20% de los alumnos que terminan la secundaria sigue sus estudios universitarios (hace 10 años era de apenas el 5%). Por lo tanto, de 2.5 millones de alumnos matriculados pasaron a ser unos 11 millones.
Los graduados de las universidades de elite siguen ocupando puestos importantes y son los que acceden también a posgrados en el exterior para luego ocupar los puestos directivos de las empresas públicas o de joint venture, o los cargos de las firmas extranjeras radicadas en Shangai, Beijing, Tientsin, etc.
Los que tienen un Master en Business & Management (Administración y Negocios) y en universidades del exterior y logran ubicarse en firmas internacionales pueden a llegar a cobrar un promedio de 30.000 dólares siendo recién graduado, unos 50.000 dólares si entran a ser personal jerárquico y unos 90.000 dólares si ocupan la presidencia o vicepresidencia.
Dada la escasez de ejecutivos con experiencia los que tienen el "skill" (conocimientos y experiencia) apropiado son objeto de propuestas seductoras de las agencias de reclutamiento o de las mismas empresas de la competencia, pero este excesivo cambio de puestos y empleos ha provocado la falta de personal altamente calificado con experiencia en determinadas especialidades específicas. Han fomentado solamente la "compra y venta de ejecutivos" y el enriquecimiento de una pequeña elite de profesionales pero no el desarrollo de recursos humanos aptos que tengan capacidad de administrar las empresas chinas para los nuevos tiempos que se avecinan.
La lealtad hacia la empresa, la acumulación de know how y la transferencia de conocimientos a los diferentes estratos de la cadena productiva, etc, que caracterizaron a las empresas japonesas de la pos-guerra, no son necesariamente los atributos de las empresas chinas y eso puede transformarse en una limitación para desarrollar firmas competentes en el sector manufacturero.
Musashi Nº 50 Año 2005, septiembre-diciembre
(c) J.Alberto Matsumoto-IDEA NETWORK
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